Avanza IFT en regulación de telecomunicaciones

Entre 2013 -año de la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT)- y 2019, México avanzó 43 lugares en el ranking de reguladores de telecomunicaciones, al pasar del sitio 62 (empatado con Mali), a la posición número 19, gracias a su calificación en el Rastreador Regulatorio de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (ICT Regulatory Tracker) de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

De acuerdo con la más reciente edición del ranking, que permite identificar brechas y tendencias, así como rastrear progresos en los marcos regulatorios a nivel mundial, con el fin de propiciar reformas para lograr que el sector sea más dinámico e inclusivo, el IFT obtuvo en 2019 una calificación de 90 sobre 100, mientras que 6 años antes logró 66 puntos en esta evaluación global. Con esta calificación, México se coloca por encima de países como Estados Unidos, Canadá y España, entre otros.

El Rastreador regulatorio de la UIT, publicado recientemente, clasifica a los países que tienen una puntuación de entre 85 y 100 como reguladores de Cuarta generación (G4) -siendo la Primera Generación, la base-, los cuales son considerados como países donde se ha logrado un equilibrio entre la apertura y flexibilidad del mercado y la efectividad de la regulación, a tal grado que hay una regulación integral liderada por objetivos de política económica y social.

En ese sentido, el IFT se encuentra entre el 32% de los países del mundo que cuentan con reguladores de Cuarta Generación, es decir, entre los 62 países del mundo con una regulación integral; mientras que la mayoría de países cuentan con reguladores de Segunda y Tercera Generación.

El Rastreador regulatorio de la UIT está compuesto por una métrica basada en un total de 50 indicadores agrupados en cuatro categorías: 

  • Autoridad reguladora (centrándose en el funcionamiento del regulador independiente).

En esta categoría, donde la calificación más alta es 20, México obtuvo una puntuación de 19.

Este rubro está compuesto por aspectos como la existencia de un regulador exclusivo para las telecomunicaciones, autonomía en la toma de decisiones, existencia de consultas públicas, fuente de financiamiento, sanciones impuestas, apelaciones a resoluciones, entre otras.

  • Mandatos regulatorios (quién regula qué)

En esta categoría, donde la calificación más alta es 22, México obtuvo 17 puntos.

En este apartado, algunas de las subcategorías son medición de la calidad de servicio, concesiones, tarifas de interconexión y regulación de precios, asignación de espectro, acceso universal, radiodifusión, contenidos, cuestiones relativas a problemas de los consumidores.

  • Régimen regulatorio (qué regulación existe)

El puntaje más alto de esta subcategoría es 30 y México obtuvo una calificación de 28.

Algunas de los rubros evaluados son: tipos de concesiones, el que los operadores estén obligados a publicar sus ofertas de referencia en materia de interconexión, uso compartido de infraestructura, desagregación de la red local, acceso a arrendamiento secundario de espectro, portabilidad numérica obligatoria, existencia de un plan nacional de banda ancha.

  • Marco de competencia para el sector TIC

De 28 puntos totales de esta categoría, México obtuvo 26.

Entre los elementos evaluados están los datos sobre participación y cobertura de servicios fijos de larga distancia nacional e internacional; y de servicios móviles de telefonía e internet de 3G y 4G; así como de participación extranjera e infraestructura de los operadores.

El rastreador es una herramienta interactiva desarrollada por el organismo para ayudar a los tomadores de decisiones y reguladores a entender mejor las normas y leyes de las TIC y permite identificar brechas en los marcos regulatorios existentes, aunque no mide la calidad o el rendimiento de los reguladores, sí registra su existencia y características.

Con estos resultados mostrados por la UIT, se reafirma el importante papel que ha jugado el IFT en la generación de un entorno regulatorio de mayor certeza, predictibilidad y estabilidad que han permitido avanzar en el objetivo de contar con mejores condiciones de competencia en los sectores de las telecomunicaciones y la radiodifusión, en beneficio de los usuarios.

Fuente: IFT

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