¿Confías en los locutores?

12 junio 2020

Omar Espinosa

Hace 28 años, cuando un servidor iniciaba en el medio radiofónico, había que entender que para mantenerse de pie y lograr hacer carrera, era necesario enfrentar a quienes ya estaban posicionados y que le veían a uno como “amenaza” a su trabajo, pues la competencia era real y quien entraba a la radio tenía que demostrar que era digno de estar ahí, de involucrarse, aprender, hacer sacrificios, cometer errores para ganar experiencia, manteniéndose en la consciencia de que no sería fácil enfrentarse para alcanzar el trabajo al que no cualquiera podía acceder: ser locutor. Los filtros sí eran rigurosos y no cualquiera alcanzaba lo que ahora cualquier persona puede tener al alcance de un teléfono móvil, sin necesidad de preparación alguna.

Y no es que la idea de ser locutor, conductor o presentador en la radio deban eliminarse de la mente de quienes gustan del medio, sino por el contrario se debe fortalecer el pensamiento de que conviene prepararse, porque no solo es la buena imagen para hablar frente a una aplicación del celular o una cámara para después subirlo a YouTube o Tik Tok, ni tampoco tener buena voz, es también la constancia en el aprendizaje, en prepararse para el futuro y sobre todo ganar la credibilidad de quienes nos escuchan, porque de ello dependerá también que sean actores en la construcción de mejores sociedades.

Se trata de respetar a los escuchas, de hacerles sentir que pueden creer lo que decimos, de ganar espacio en sus memorias auditivas, sin embargo, hay que decir que en las nuevas generaciones la idea de permanencia no es muy aceptada y entonces vemos como locutores van y vienen de las estaciones de radio, se desaparecen sin dejar huella o permanencia y el público simplemente deja de encontrar identidad sonora. Los profesionales de la voz tienen el gran reto de actuar con voluntad, con entrega y sobre todo buscar que su auditorio confíe en ellos y ellas.

Veamos qué es la confianza. Sin duda es la percepción de honor, honestidad, sinceridad y un montón de cualidades más en las que se basa una relación humana, sea cual sea su naturaleza: empresarial, de amistad, amor, laboral y hasta en la radio, donde el compromiso de transmitir ideas implica más el compromiso de hablar con la verdad, coherencia y principalmente en congruencia de que lo que se exprese en el medio para el que se trabaje, vaya también en concordancia con la forma en la que se vive y actúa. Aunque esto no sea del todo sencillo.

Cuando una profesional de la voz llega a ser parte de un medio de comunicación sabe que los intereses de la empresa podrán estar en discordancia con su forma de pensar o con sus principios éticos y educativos, no obstante que esto se debe quedar fuera de lo que llamamos profesionalismo y aceptar que como locutoras y locutores, se deberá transmitir lo que convenga a los intereses de la empresa y no a los ideales personales, por ello siempre es importante estar preparados para sobrellevar estos conflictos, que más bien pueden ser de carácter moral.

Así que confiar en un experto de la voz, también requiere de una buena dosis de aceptación a su trabajo, tal como sucede con los médicos, los contadores o los abogados, a quienes se les entrega con fe y credulidad nuestra propia vida o los asuntos legales sin cuestionar sobre los procedimientos de sus acciones. Así debería ser con quienes utilizan los micrófonos, sin embargo no sucede, el público ya no cree mucho de lo que ve en la televisión o escucha en la radio; se polarizan las ideas restando credibilidad a los comentarios y lo lamentable es que todo en gran medida se debe a los propios locutores y locutoras, que confiados en el poder de su micrófono o su medio, dejan de actualizarse, de prepararse y cometen grandes errores que rompen la delgada línea de la confianza que suele tener el escucha.

Y como lo expresara Mona K. Sutphen, subdirectora de personal de política de la Casa Blanca en la administración de Barack Obama de 2009 a 2011: “la mayoría de las buenas relaciones se basan en la confianza y el respeto mutuos”. Los locutores no debemos olvidarlo.

Nos escuchamos la próxima, en tanto tenga usted, ¡muy buen día!

Twitter: @OmarEspinosaH

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