Disrupción y oportunidades después de la emergencia

29 mayo 2020

Omar Espinosa

Ser oportuno, es algo así como estar justo en el momento en el que se presentan situaciones casi siempre positivas o que nos pueden dar alguna satisfacción ya sea comercial, personal o profesional; de tal forma que la oportunidad es algo que se deja en un nivel de pensamiento lógico hacia la casualidad, lo fortuito, el azar y que por lo regular no se esperaba. Aprovechar las situaciones de coyuntura es para quienes están atentos a lo que sucede en su rededor, que saben leer, interpretar y asimilar cada momento para ganar ventaja. Quienes no ven las proporciones de lo que frente a ellos tienen, simplemente pierden.

La emergencia sanitaria ha desarrollado en muchos emprendedores de negocios, así como en pequeños empresarios la sensación de que nuevos caminos están abriéndose para ser explorados, pero también hay quienes por la necesidad que ha generado el cierre de sus negocios físicos, están buscando nuevos modelos para reorganizar sus estrategias, bajo una acción firme de dar batalla para que el Covid19 no llegue a infectar sus finanzas y futuro financiero. Aquí es donde las oportunidades revisten singular importancia, pues se trata de reconocerlas y aprovecharlas para después, establecer proyecciones de trabajo y comenzar nuevas aventuras económicas.

Este tiempo de confinamiento, desaceleración económica, crisis financiera y laboral de más de 70 días (pues recordemos que fue el 13 de marzo cuando se declaró la emergencia mundial y todo empezó a cambiar… a detenerse), nos queda entendido que nada volverá a ser igual, pues entre otras cosas, aprendimos que la tecnología puede ser un aliado para nuestra subsistencia y que no dependemos solo de ella para el entretenimiento, sino también para la obtención de información, la compra de alimentos, medicamentos e insumos básicos y por supuesto la convivencia social tomo un nuevo sentido. Hoy no es para nadie extraño encontrar que alguien se casa vía remota, que hay fiestas exclusivas donde no falta la música y los patrocinios de bebidas alcohólicas; encontramos prácticamente cualquier oferta de cursos, talleres, clases en línea e incluso celebraciones religiosas que en ocasiones llegan a tener más audiencia que cuando se tenía los templos abiertos.

Los medios tradicionales (incluida la radio) se han visto obligados a mejorar sus procesos de comercialización y ajustarse ahora al uso de las redes sociales, por lo que no es extraño escuchar, ver y leer promociones para que los clientes se anuncien en Facebook, Twitter, Instagram o Tik Tok y de bonificación obtengan espacios al aire, situación que requerirá de nuevos profesionales que de manera oportuna puedan desplegar nuevas técnicas de comunicación y comercialización aplicadas a los nuevos tiempos digitales. Aquí hay una oportunidad que ofrece el quiebre de los modelos convencionales en materia laboral y empresarial.

En los negocios, ser innovador significa lograr introducir aspectos nuevos o diferentes a los que se tenían en función y efecto de incrementar la productividad, pero ¿qué sucede si ya no hay nada que innovar, pues literalmente el negocio se encuentra al borde del cierre? y la forma de vida de nuestros clientes ha cambiado; el coronavirus vino a destruirlo todo en un tiempo record. Pues bien, a eso se le llama disrupción, un término acuñado en 1995 por Clay Christensen, profesor de la Harvard Business School, para referirse a la transformación de los modelos de negocios y el valor de la conexión a través de la tecnología y la innovación empresarial, pero que refiere literalmente a la ruptura o interrupción abrupta y brusca de lo que hasta ahora se tenía por bien conocido, comprobado y aplicado.

En Internet podemos pedir comida, ver un concierto en directo, participar en lecturas de poesía, tomar clases de zumba, acreditarnos en diferentes cursos, encontrar pareja, participar en talleres de manualidades y muchas actividades más que además se ofrecen con costos inferiores a los que presencialmente se brindaban, incluso hay servicios de velatorios vía Facebook Live, todo al alcance de una pantalla de computadora o dispositivo móvil.

Aquí le cuento que locutores y productores de radio se están sumando en torno a diversos proyectos de producción de Podcast, reuniones y encuentros virtuales con profesionales del medio, recopilación y elaboración de los conocidos Soundscape o paisajes sonoros para compartir conocimiento y estructurar nuevas formas en las que se puedan generar diversos modelos de negocios con el uso de la voz y la imagen acústica. En futuras entregas le hablo más al respecto.

Nos escuchamos la próxima, en tanto tenga usted ¡muy buen día!

Twitter: @OmarEspinosaH

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