La radio comunitaria en resistencia y aprendizaje

6 noviembre 2020

Omar Espinosa

Si para los concesionarios de radio comercial en nuestro país la situación financiera es difícil ante los embates y consecuencias que la pandemia por Covid19 está dejando a su paso, la supervivencia de las radios comunitarias, es algo todavía más complicado, pues la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR), en su artículo 89 establece que los concesionarios de uso social solo podrán obtener ingresos de donativos en dinero o en especie, aportaciones y cuotas por cooperación de la comunidad a la que prestan servicio, o bien, con recursos provenientes de entidades públicas para la generación de contenidos programáticos distintos a la comercialización.

Las 140 estaciones de radio comunitaria que son reconocidas por la autoridad regulatoria en México pueden además arrendar sus estudios para servicios de edición, audio o grabación y podrán establecer convenios de coinversión con otros medios sociales para el mejor cumplimiento de sus fines de servicio público, de tal forma que la situación a la que se enfrentan es “de resistencia y en resistencia”, pues dadas las condiciones por las que atraviesa la nación en materia económica, poco es lo que se puede hacer para la obtención de recursos.

Aunado a lo anterior, la radio comunitaria por su carácter social desarrolla contenidos programáticos que no son muy bien aceptados por la mayoría de las audiencias y que segmentan más las capacidades para penetrar en sectores de mercado que se interesen por la contratación de espacios que son considerados solo para difundir la diversidad étnica y cultural de las comunidades y zonas geográficas en las que operan o bien, se tiene la idea de que éstas radios solo sirven como represión para los gobiernos en turno y se estima entonces que debiera ser un medio de protesta o denuncia social.

Nada más alejado de ello, pues la radio comunitaria puede difundir contenidos de interés general, con creatividad, aplicando modelos innovadores de comunicación; haciendo uso de las nuevas tecnologías digitales y redes sociales. Lo único necesario, es dar a conocer lo que hacen y cómo lo hacen, para lograr que la sociedad visualice las bondades de la radio social y comunitaria, ayudando así a mejorar el rating y entonces poder aumentar el número de anunciantes, lo que antes también había mencionado como un “ciclo operativo comercial de la radio”, donde se involucre el pensamiento estratégico para la eficiencia de los recursos técnicos y principalmente, los humanos.

Siempre se hace importante para quienes hacen radio comunitaria, encontrar espacios en los que se les permita compartir experiencias de su trabajo cotidiano y que éstos sean a su vez motivo de conocer nuevas e innovadoras ideas que les ayuden a mejorar, a crecer y sobrevivir en estos tiempos de tanta incertidumbre social.

Es así que, ante esta visión de vanguardia comunicacional y en función de fortalecer los principios estructurales que dan certeza administrativa y operacional a las concesiones comunitarias radiofónicas y en la intención de aportar organización académica, sustentada en la experiencia de quienes hacen radio de compromiso y responsabilidad social, la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), inició con el trabajo de integración de ponencias, cursos, talleres y pláticas en 2019, que atrajeron el interés de las radios comunitarias en Puebla, lo que permitió el desarrollo de una prospección amplia hacia la generación de programas y proyectos universitarios de beneficio para éste sector de la radiodifusión nacional.

De tal forma que después de ese ejercicio en aulas de la Facultad y ante la imperiosa necesidad de ajustarse a los nuevos tiempos que la historia nos determina vivir, es que se organizó el Primer Congreso Nacional de Radios Comunitarias, que de forma virtual tendrá 3 conferencias magistrales, 5 paneles de jóvenes que hacen radio en sus comunidades y 6 talleres, donde especialistas hablarán de periodismo, producción, financiamiento, gestión, creación y tecnologías para el medio auditivo.

Más de 140 profesionales que tienen relación con la experiencia de hacer radio harán presencia en diferentes mesas de trabajo, donde aportarán sus conocimientos para ayudar al fortalecimiento de este medio de comunicación, que desde siempre ha buscado mantenerse activo para difundir y mantener la cultura en las regiones donde operan activamente, pero que también buscan integrarse a modelos de radiodifusión activa.

Serán los días 19, 20 y 21 de noviembre, cuando se desarrollen las actividades en torno a 5 ejes rectores que incluyen temas como los retos y oportunidades de las emisoras ciudadanas, comunitarias, indígenas, campesinas y suburbanas, el papel activo de las radios comunitarias ante problemáticas actuales derivadas de la pandemia por Covid19; el rol de las radios comunitarias como intermediarios para la resolución de conflictos, así como el planteamiento de estrategias, convocatorias y apoyos a proyectos para la adquisición de concesiones de uso social, recursos materiales, humanos y financieros.

Con el apoyo y colaboración de organizaciones académicas, así como de la Asociación Nacional de Locutores de México A.C. se pretende desarrollar al final del congreso, un documento que sirva de repositorio para consulta posterior, en el que el aprendizaje obtenido, aporte beneficios para la profesionalización de la radio comunitaria, misma que está cumpliendo apenas 55 años de haber sido concebida en el seno de las regiones más desprotegidas de nuestro país.

Nos escuchamos la próxima, en tanto tenga usted, ¡muy buen día!

Facebook: Omar Espinosa Herrera

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