Las realidades con el muro de Trump

Entre maquinaria pesada y material de construcción, los agentes de la Patrulla Fronteriza vigilan el límite entre Juárez y El Paso, justo a la altura del Barrio Chihuahuita.

El arranque de la construcción del llamado “muro de Trump” inicia en las colindancias de esta zona, donde por primera vez se instaló la malla ciclónica en los años setentas.

El anuncio realizado la mañana del viernes por parte de Aaron Hull, jefe de la Patrulla Fronteriza en El Paso, movilizó a organizaciones promigrantes, que ayer por la mañana protestaron por la medida que calificaron como “una falta de respeto a las comunidades de El Paso y Ciudad Juárez”.

De este lado, las obras se sitúan frente a la Presidencia Municipal donde despacha el alcalde Armando Cabada Alvídrez, ausente del cargo por supuestos motivos de salud, quien aún no ha fijado una postura ante el arranque del proyecto que ofertó desde su campaña Donald Trump.

En las riberas de las pestilentes aguas del río Bravo se observan las dos realidades de la frontera. Allá, en El Paso, la malla ciclónica que se instaló para impedir el cruce de indocumentados tiene grandes remiendos, mientras que aquí en las márgenes de cemento que cubren el bordo se observan leyendas como “Ilusiones”, “Fuck Trump” y otras consignas contra el mandatario de aquel país.

Los juarenses parecen acostumbrados al movimiento que se registra por la construcción de una autopista a escasos metros del límite internacional y parecen no interesarse en el avance de la construcción del muro que medirá más de cinco metros de alto y dificultará el paso a aquellos que buscan internarse sin documentos a Estados Unidos.

Aunque algunos juarenses afirman que la nueva obra no detendrá el tráfico de personas.

“Hay muchas maneras de entrar”, dice desafiante un hombre que ocupa parte de su tiempo entre la venta de agua fresca entre automovilistas y el cruce ilegal de ciudadanos, extranjeros principalmente.

El muro abarcará 6.4 kilómetros de frontera e inicia en el Barrio Chihuahuita, debido a que esta zona es usada para el tráfico ilegal de personas. El costo es estimado en los 22 millones de pesos, dio a conocer el jefe de la Patrulla Fronteriza.

Fuente: El Diario MX


 

Please follow and like us:
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RSS
Registro
Facebook
Facebook
YouTube
Instagram
A %d blogueros les gusta esto: