Tiempo de aislamiento y aprovechar la calamidad

27 marzo 2020

Omar Espinosa

Nunca antes había platicado con la mujer de sonrisa eterna que me sirve siempre el café de la tarde, pero en esta ocasión y dado que el establecimiento estaba prácticamente vacío, pude cruzar palabra y conocer a una persona que también está preocupada porque en cualquier momento cierran su fuente de empleo y se tendrá que recluir en casa con la incertidumbre, la duda y la zozobra del tiempo, ese que hoy no sabemos medir en términos de proyectos, sino de fe y esperanza.

El aislamiento que ha provocado la pandemia del Covid-19 en nuestro país ha modificado no solo la forma de actuar de quienes se han visto forzados a quedarse en casa y alejarse de sus obligaciones cotidianas, pues aunque muchos tienen la oportunidad de hacer sus actividades profesionales o escolares desde sus hogares, hay quienes tuvieron que dejar de laborar y por ende, dejar de obtener el sustento económico para sus familias, haciendo surgir la pregunta nuevamente de ¿por cuánto tiempo? La emergencia sanitaria nos tomó por sorpresa y nadie estaba preparado económicamente, ni con el estado de ánimo para soportar un cambio tan radical.

Las consecuencias negativas que dejará esta emergencia sanitaria mundial nos hace pensar en temas financieros, políticos, económicos y sociales que sin duda cambiarán radicalmente el pensamiento de las naciones. Cada una tendrá que evaluar en su tiempo (otra vez), la afectación que resulte, pero también deberá encontrar las estrategias para reponerse y salir adelante.

Winston Churchill, quien fuera dos veces primer ministro del Reino Unido, premio Nobel de literatura en 1953 y siempre reconocido por sus grandes actuaciones estratégicas durante la Segunda Guerra Mundial al transmitir coraje y fuerza a sus conciudadanos ante la adversidad, dijo en algún momento de su vida que “un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, mientras que un pesimista ve una calamidad en cada oportunidad” y eso es lo que hoy está a la vista de todos.

De sernos posible, hagamos de esta emergencia una oportunidad para platicar (a sana distancia) con aquellos con quienes apenas hace dos semanas apenas veíamos detrás de un mostrador, en un puesto de comida, en la fonda, el transporte público, la oficina y reconocer que aunque siempre hemos estado juntos, nunca antes nos habíamos percatado de lo importante que son las personas a nuestro alrededor.

La tecnología hoy más que siempre nos abre la posibilidad de mantenernos en contacto con familiares, amigos, clientes, colegas de trabajo y por qué no, hasta para conocer nuevas personas e involucrarlas en nuestra vida. Las oportunidades están ahí, en la calamidad del Covid-19, solo hay que tener paciencia, reflexionar en el por qué se presentó esta pandemia y actuar en consecuencia, porque no sabemos cuánto tiempo durará, ni cuándo regresaremos a nuestra vida común y mucho menos en qué momento nos habremos de reponer.

Tengamos mucha precaución en lo que consumimos de las redes sociales, pues nunca faltan las noticias falsas, los engaños periodísticos y el sensacionalismo ante la tragedia que nos puede llevar a cambiar nuestro pensamiento. No caigamos en pánico, ni arremetamos contra las instituciones del Estado que nada saben al respecto de atender una emergencia sanitaria, porque nunca antes lo habían vivido y mucho menos previsto, en pocas palabras, el Gobierno Mexicano hace lo que puede y como puede. Mejor será mantenernos informados, extremar las precauciones, los cuidados sanitarios y siempre permanecer atentos para aprovechar las oportunidades en los tiempos adversos.

Nos escuchamos la próxima, en tanto tenga usted ¡muy buen día!

Twitter: @OmarEspinosaH

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