“Ya merito”

15 mayo 2020

Omar Espinosa

La sociedad poblana tiene por delante días en lo que se pondrán a prueba niveles de extrema paciencia, actitud de resiliencia, voluntad con fortaleza, tolerancia a las acciones de gobierno, la esperanza de regresar al trabajo y ante todo el compromiso de continuar cuidando la salud de todos, atendiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), guardando la sana distancia, manteniendo al máximo el confinamiento en casa y haciendo caso a las autoridades para el tan anhelado retorno a lo cotidiano, aunque sin duda las tentaciones podrían acabar con todo y estaríamos viendo en las calles a cientos o miles de personas que ponen en riesgo un retorno con mayor rapidez.

La llamada “Nueva Normalidad” anunciada por el Gobierno de la República, que a partir del 18 de mayo inicia con el arranque de actividades no esenciales en 269 municipios del país y de ahí gradualmente en una segunda etapa con la reapertura de la industria de la construcción, la minería, la fabricación de transporte y algunos comercios, significaría entonces que nos comenzamos a preparar para que el 1 de junio se concluya la “Sana Distancia” a nivel nacional y entonces se reinicien actividades educativas, económicas y sociales, basados en un semáforo de riesgos que permita semanalmente ir no solo reduciendo contagios y muertes por Covid19, sino a dar un respiro a la tan ahogada economía nacional.

Pero el panorama no está claro, la epidemia se mantiene y los contagios seguirán, pues aún con los avances científicos en la segunda década de este siglo XXI, no se ofrecen expectativas de encontrar una cura o vacuna en al menos un año, así que la precaución se deberá mantener y no deberemos relajar la actitud de protección, eso es un asunto de todos y en Puebla debemos mantener esa posición de solidaridad y unidad para que lo antes posible estemos totalmente reincorporados a nuestras actividades, no obstante que el panorama se verá muy diferente y recuperar lo que se quedó en pausa no será muy fácil.

Hasta el 13 de marzo, fecha en la que se declaró al Coronavirus como una pandemia mundial y se empezaron a vivir los estragos por la postergación de eventos, interrupción a las actividades académicas presenciales, el cierre de cines, centros comerciales y de espectáculos, así como el cese al público de las actividades llamadas no esenciales en dependencias de gobierno, se quedo pendiente también por resolver temas de importancia para la vida social de nuestro Estado como el combate a la violencia, la muerte artera de los alumnos de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep); la regularización del transporte público y hasta los problemas de corte político entre el gobierno del Estado y el municipio de Puebla, entre otros. Estos más de 50 días, los temas se dejaron de lado para atender lo más importante que es el combate a la epidemia, el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria y el tratar de convencer a los poblanos de quedarnos en casa y atender las disposiciones para mantener la sana distancia, evitando salir a las calles.

Menuda responsabilidad tienen el sector económico y hacendatario de nuestro país para que la reactivación se convierta en realidades tangibles lo más pronto posible, porque no olvidemos que miles de fuentes de empleo se han perdido en estas pocas semanas, que muchas pequeñas y medianas empresas han desaparecido literalmente pues no lograron sobrevivir a una crisis que nadie siquiera pudiera haberse imaginado. El esfuerzo deberá ser comprometido, sin distracciones, ni fines políticos. ¿Será que se puede?

Ahora nos toca esperar, prepararnos y hacer un recuento de lo que hicimos durante el confinamiento, qué nos queda pendiente por hacer en casa, aprovechar estos días y esperar cómo se presentan las acciones para el retorno a las calles, porque sin duda veremos cambios desde la distribución de mesas en restaurantes, lugares en los cines, limpieza y desinfección en plazas y centros comerciales, medidas de prevención en escuelas, en fin que ya nada será igual que hasta antes del confinamiento, no obstante que algo que se habrá de mantener vigente en el pensamiento de todo el mundo, es que la vulnerabilidad que como seres humanos tenemos es muy amplia y que los únicos aliados que tenemos, somos precisamente nosotros mismos. Quien así lo vea, comprenderá y aprenderá nuevos aspectos de las relaciones sociales que no hemos explorado todavía.

Nos escuchamos la próxima, en tanto tenga usted ¡muy buen día!

Twitter: @OmarEspinosaH

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