Causas ajenas que confunden el movimiento universitario

6 marzo 2020

Omar Espinosa

Sensatez, una cualidad que tienen las personas al mostrar buen juicio, prudencia y madurez en sus actos y decisiones. De tal forma que una persona sensata es aquella que no sólo dice la verdad de manera honesta y correctamente, sino que además se maneja en su vida de acuerdo al sentido común, no dejándose llevar por emociones incontrolables como el odio, la amargura, la pasión o la violencia.

Respeto, un valor que permite reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades del prójimo y sus derechos. Es decir, el respeto es el reconocimiento del valor propio y de los derechos de los individuos y de la sociedad.

Prudencia, una cualidad que consiste en actuar o hablar con cuidado, de forma justa y adecuada, con cautela, con moderación, con previsión y reflexión, con sensatez y con precaución para evitar posibles daños, dificultades, males e inconvenientes.

Gratitud, un valor que simboliza el sentimiento que experimenta una persona al estimar un favor o beneficio que alguien le ha concedido. Al sentir gratitud, el sujeto desea corresponder el mencionado favor de alguna manera.

Dos valores y dos las cualidades de las muchas que debieran caracterizar a un joven universitario y que sin duda serían el resultado de lo que desde casa se les inculcó para su desarrollo pleno e individual, que a la larga le permita conformarse como mujer u hombre de bien, que ayude y promueva el crecimiento de su nación y por supuesto, transmitir a siguientes generaciones, estos principios para alcanzar la paz social que sin duda todos buscamos y merecemos.

Las manifestaciones de hartazgo contra la violencia y la inseguridad que jóvenes universitarios en Puebla han encabezado, principalmente de nuestra Máxima Casa de Estudios, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), son tan legítimas que han clavado en la conciencia de miles de personas, quienes al ver la fuerza social de la institución, han reflexionado sobre la importancia de levantar la voz y exigir lo que por derecho humano y constitucional nos pertenece: la seguridad.

Es la BUAP una institución universitaria de calidad, con prestigio internacional que ha demostrado por décadas, siempre estar a la vanguardia en la conformación de proyectos académicos que apoyan incluso al actuar de administraciones gubernamentales en sus niveles municipal y estatal. Es en la universidad donde se genera ese pensamiento crítico que requiere toda sociedad y en donde también se pueden elaborar planes para construir mejores seres humanos, fortalecer las acciones sociales y evolucionar como país.

Pero ¿qué pasa cuando se confunden los valores, principios y cualidades de las que un servidor escribió al principio de esta columna? Simple; se desvirtúan los ejes rectores con los que se inician los movimientos de lucha por una justicia ciudadana y se hacen acusaciones irresponsables, innecesarias, indignas y graves, como las que se han concentrado en algunas facultades y escuelas de la Benemérita Universidad, en contra de decenas de directoras y directores, trabajadores administrativos, profesoras y profesores que con asombro y hasta cierta desilusión (que los hará sin duda evaluar sus procesos de enseñanza), ven como se confunde el espíritu de la protesta universitaria. Se perdieron en la confusión de conceptos, se dejaron llevar por intereses de actores ajenos al movimiento original y es una pena tener que reconocerlo. No hay que perder de vista que hoy la exigencia es a los poderes del Estado Mexicano para que actúen en la erradicación de la inseguridad y la violencia en las calles.

Todo volverá a su cauce para que cada quien se haga responsable de lo que le corresponde: los maestros enseñando y compartiendo el conocimiento con compromiso, valor, ética  y cordura. Los alumnos en las aulas aplicando la sensatez, el respeto, la prudencia y la gratitud que les hagan sentirse plenos como mujeres y hombres de bien, para que cuando sea necesario, levanten nuevamente la voz con más fuerza, pues detrás de ellos estará su institución y su cuerpo de académicos apoyándoles. Es un tema de conciencia mutua, ¿no lo creen?

Nos escuchamos la próxima, en tanto tenga usted ¡muy buen día!

Twitter: @OmarEspinosaH

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