EEUU se deslinda de muerte de niña guatemalteca

El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó cualquier responsabilidad en la muerte bajo su custodia de una niñaguatemalteca de siete años que sufría deshidratación y que había cruzado con su padre irregularmente la frontera desde México.

La Casa Blanca describió lo sucedido como una “situación trágica” y “horrenda”, pero evitó asumir cualquier responsabilidad y, de hecho, aprovechó para instar a la oposición demócrata en el Congreso a aprobar las leyes que ha pedido Trump para “desincentivar” la llegada irregular de inmigrantes.PUBLICIDAD

Es una muerte innecesaria y es 100 % evitable”, dijo uno de los portavoces de la Casa Blanca, Hogan Gidley, a la prensa.

Si pudiéramos unirnos y aprobar algunas leyes de sentido común que desincentiven a la gente que llega de la frontera y les anime a hacerlo de la manera correcta, la manera legal, entonces ese tipo de muertes, ese tipo de asaltos, ese tipo de violaciones, el contrabando de menores, el tráfico de seres humanos, todo eso acabaría”, añadió.

El líder de la minoría demócrata en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, consideró en Twitter que la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, debe “rendir cuentas” por la muerte de la menor, a la que identificó con el nombre de Jakelin Amei Rosmery Caal Maqui.

Además, la líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, aseguró en un comunicado que el Congreso “investigará esta horrible tragedia para garantizar la seguridad de todos los niños”.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció una investigación interna por la muerte de la menor y se comprometió a hacer llegar al Congreso un informe con sus conclusiones.

En declaraciones a la prensa, funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) informaron hoy de que la niña y su padre formaban parte de un grupo de 163 migrantes que fueron detenidos sobre las 21.15 hora local del 6 de diciembre cerca de Antelope Wells, en el estado de Nuevo México y en medio del desierto.

Desde su arresto hasta las 4.30 hora local, la menor, su progenitor y el resto de migrantes estuvieron en unas instalaciones de la CBP, donde tuvieron acceso a agua, comida y aseos; y después fueron trasladados en autobús a otro centro a 150 kilómetros de distancia y ubicado en Lordsberg (Nuevo México), según el relato de los funcionarios.

Cuando la comitiva llegó a Lordsberg, el padre alertó de que su hija había estado vomitando y no respiraba, de forma que inmediatamente fue trasladada con fiebre de 41 grados en helicóptero a un hospital infantil de El Paso (Texas), adonde llegó con un paro cardíaco.

Fuente: Excelsior

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