Sonoridades e imagen sensorial

27 diciembre 2019

Omar Espinosa

Imaginar lo que escuchamos no es del todo sencillo pues requiere de concentración, percepción e incluso de vivencias en el pasado para poder desarrollar algo que muchos expertos denominan “imagen sensorial”. Los locutores deben prepararse no solo en lo que respecta a la dicción, vocalización, fonación e impostación, sino que también deben transformar sus palabras en realidades (que sin duda no son las de ellos) pues lo que percibe el auditorio al menos en medios radiofónicos donde no existe apoyo visual en pantalla, es meramente una explicación de sensaciones y percepciones, con solo utilizar la voz.

El escucha por su parte debe ser receptivo e involucrarse en lo que está percibiendo para obtener sensaciones auditivas que le permitan evocar un tiempo determinado en su vida y aunque no siempre se puede mantener este principio de imagen sensorial, siempre es importante destacar algunos elementos que nos puedan aportar experiencias nuevas en cada ocasión que se realiza la interacción entre el locutor y su auditorio.

Hagamos un ejercicio y trate el lector de crear en su mente una imagen sensorial al respecto del siguiente relato: “La familia de Susana no es tan numerosa como la de otros amigos que conozco. Ella tiene 3 hermanos (1 mujer y 2 hombres), siendo ella la  menor con apenas 14 años de edad. Todos viven en una pequeña casa que construyó el padre de Susana antes de fallecer hace casi tres años, después del sismo; la vivienda está ubicada en medio de una zona rural muy poblada y donde apenas se logra ver a lo lejos los grandes edificios empresariales de la ciudad. Susana tiene un perro grande de color negro y de raza mestiza, que tiene todas las vacunas al corriente. Se llama “Goliat” y tiene 2 años. Es muy obediente aunque es un poco sordo…”

Llevarlo por el camino del relato con detalles permite ir definiendo conceptos más claros de lo que usted imagina, pues además el texto contiene palabras que para la mayoría de las personas son reconocibles y fáciles de recordar e incluso las pueden referenciar con aspectos propios de vida o de alguna persona muy cercana, el tema es que sin duda logró con la simple lectura tener una imagen de la casa, de Susana y su edad, los edificios empresariales, la zona rural y por qué no hasta del perro, que por cierto ¿recuerda su nombre?.

La preparación de quienes hacen uso de un micrófono en radio y televisión, insisto, es de vital necesidad para quienes deseen expresar y transmitir imágenes sensoriales efectivas, porque de ello dependerá su trascendencia en el mundo de la locución y aunque no es fácil encontrar cursos y talleres realmente completos para desarrollar habilidades y capacidades de expresión auditiva, se requiere del esfuerzo propio, el estudio autodidacta, la práctica, constancia y perseverancia para mejorar cada día, lo que puede sin duda traer muchos más beneficios profesionales.

En tal sentido y a nivel nacional, existe ya la primera licenciatura en locución, misma que ofrece la Universidad Ejecutiva del Estado de México, misma que es aprobada y certificada por la Asociación Nacional de Locutores de México. La instrucción escolar tiene una duración de 9 cuatrimestres y sin duda ofrece apertura para que la locución sea vista como profesión, más que como un oficio.

En Puebla también hay instituciones como la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla o la Universidad de Oriente que para el 2020, abrirán nuevos cursos para quienes buscan adentrarse o actualizarse en esto de crear verdaderas experiencias auditivas e imágenes sensoriales.

Perciba ahora el tono, volumen, sonido y la voz de quien esto escribe al decir la siguiente frase: “Nos escuchamos la próxima, en tanto tenga usted, ¡muy buen día!”

Twitter: @OmarEspinosaH

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